Las Claves De Una Rinoplastia Exitosa y Perdurable

Posted on October, 11, 2019 | By alvarado

La cirugía plástica de nariz es la operación más drástica y notable que puede hacerse una persona en el rostro. Como punto focal y central de las facciones de una persona, la misma constituye un punto de armonía o desproporción determinantes para la decisión de someterse a una cirugía plástica.

Y ya tomada la decisión, lo mejor es ponerse en las mejores manos.

Pero hablemos del postoperatorio de la rinoplastia. El mismo no es uno de los más agradables en la historia médica, pero sí uno de los más apreciables y delicados, puesto que la acometida quirúrgica de esta cirugía, compromete muchas estructuras, por lo cual, aunque la satisfacción esté garantizada al corregir los problemas más evidentes, los resultados definitivos no se podrán apreciar sino mucho tiempo después.

Y a esta parte nos referimos en este artículo, acerca de las claves de una Rinoplastia exitosa y perdurable:

  1. Hay que esperar los resultados definitivos antes de hacer un juicio de valor sobre los resultados. Muchas personas pasan a consulta para “reparar” los problemas de una “nariz mal operada” por razones injustificadas: puntos visibles aún en proceso de curación, punta inflamada, dolores o punzadas “raras” a menos de 5 meses de la operación, percepción de torcimiento o asimetría de la nariz, incluso el descontento porque la misma no quedó igual a la que querían tener (sin importar que lo que se busque sea la armonía y mantener la etnicidad nasal con un toque elegante que resalte el resto de las facciones del paciente)… Todos ellos motivos aún imponderables como razones para una exploración profunda, y menos para un acometimiento quirúrgico. Sin embargo, hay quien no duda en volver a “reparar” su nariz en menos de dos años desde una rinoplastia, y allí es donde comienzan los problemas.
  1. Evitar la manipulación nasal negligente. La nariz se compone de cartílagos que no dejan de crecer de modo constante durante toda la vida, y hay que recordar que el cartílago es maleable. Si la rutina de aseo de la nariz, en caso de gripa, resfrío o alergias, es agresivo, o bien la persona se frota, se hala, y manipula la nariz constantemente, la misma tenderá a recuperar parte de los problemas estéticos que la afectaban. Es decir, se puede lograr una nariz bastante refinada, pero las jorobas y desviaciones que la aquejaban en un inicio, pueden aparecer (de modo atenuado pero perceptible) y arruinar el efecto de la operación, si existe maltrato de la estructura.

  2. Tener expectativas realistas de los alcances de la rinoplastia en el caso personal: La meta de un cirujano plástico certificado, con respecto a la rinoplastia, son a) la funcionalidad respiratoria b) la supresión de defectos en la estructura del tabique c) la simetría con respecto a los rasgos del paciente y d) la naturalidad. Por ende, esta operación bien practicada, si bien aporta bastante belleza a un rostro, va menos orientada a buscar “belleza” que a buscar la funcionalidad y la armonía, y hay que entender que una nariz funcional, simétrica y armónica, siempre se verá mejor que una “nariz de molde” que no va con el rostro.

  3. Fumar: La cantidad de vasos sanguíneos, cicatriz y acometimiento existente en una operación de nariz, hace muy impertinente e inoportuna la presencia de humo cargado de sustancias perjudiciales que vician el oxígeno necesario para el proceso de curación interno y externo. Además, lucir una nariz hermosa, no tiene caso cuando arruinas el resto de la estructura respiratoria y dejas de potenciar tus resultados por un vicio que no te aprovecha. Lee el artículo con tips para dejar de fumar desde el preoperatorio ¡Y ponte en las manos del mejor cirujano!